“Tomó mi mano. Tocó mi corazón. Me sostuvo cerca. Y siempre que tú sonríes, apenas puedo creer que eres mío. Este amor es irrompible. Y cada vez que miro en tus ojos sé por qué este amor es intocable. Siento que mi corazón simplemente no se puede negar. Compartimos la risa. Compartimos las lágrimas. Porque juntos somos fuertes. En mis brazos; aquí es adónde perteneces. Y siempre que tú sonríes, apenas puedo creer que eres mío... A través del fuego y la llama. Cuando todo termine, nuestro amor seguirá”
De la Patagonia para quien se tope conmigo, para simplemente seguir caminando viento en contra de todo pensamiento que se nos aparezca.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario