Tú te olvidaste de que yo aun seguía viva, te olvidaste de todo lo que alguna vez tuvimos. Tú te olvidaste de mí. Te lamentaste alguna vez de estar a mi lado y olvidaste lo que sentíamos. Ahora me dejas para olvidarte de nosotros. Pero en algo nos equivocamos, tú no puedes olvidarte. Te lamentaste de sostener mi mano, nunca más.
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