lunes, 3 de septiembre de 2012

Espera eterna.

Recuerdo esa melancolía tarde como si fuera ayer. Era una tarde lluviosa y yo desde la vieja cama contemplaba el hermoso sonido de las gotas chocando con el techo. Los atrapasueños se movían sin cesar y la ventana se movía con el viento. Tenia una sensación rara en mi, me faltaba su presencia, me sentía muy sola en esa oscura habitación. La tarde continuo sin ningún cambio a favor y cada vez el sol se iba escondiendo mas. De pronto mire el reloj, y me di cuenta que eran las 10 pm. Mi corazón parecía que se estaba rompiendo poco a poco como un vaso que se cae al suelo. Lo espere, pero nunca llego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario