Y mientras tanto, anhelo lo que ya no me pertenece. Y en ese intento de crecimiento dónde siento una sensación de no querer hacerlo todavía, anhelo y me doy cuenta que lo que anhelo es lo mismo por lo que me fui. Que yo no puedo anhelar una idea que nunca sucedió, que tendré que conformarme con eso y seguir caminando. Con todos mis sueños y pensamientos sobre el amor nuevamente conmigo, sin compartirlo, sin dejarlo salir. seguir arrastrándolo hasta que esté 20 metros bajo tierra. Ya hundida de ilusiones e ideales que solo yo puedo construirme pero que no existen fuera de esta burbuja. Será cuestión de utilizar esto para una vez por todas desaferrarme a todas las cosas de este plano y emprender viaje hacia la nada misma. Y así una vez desaferrada de todo no volver a pisar nunca más este suelo lleno de malestares. Por qué ya no quiero, ya no tengo ganas de tanto proceso y no sé cuánto trabajo interno más deba hacer, para tener las ideas claras sobre los sentimientos y pensamientos. No tengo nada ordenado y no sé si debería tenerlo, pero el solo hecho de pensar que quizás si, quizás necesite ese orden me da pereza y vuelvo a hundirme en ese vacío, dónde soy solo un ente neutro que no quiere recibir ni dar nada, sino estar desaferrada. No suena un poco egoísta en algún punto con mí alrededor? Será que estoy experimentando una nueva faseta desconocida? En la que ya nada me importa, y estoy preparada para emprender viaje hacia el Nirvana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario