La vida después es para los que tienen esperanzas, para los que no le tienen miedo al futuro, para aquellos que se cuestionan a través de una ventana que va a ser de esta vida y encuentran una respuesta a ello. La vida después para mí es un signo de interrogación, una lucha diaria, una avalancha de preguntas sin respuestas. La vida después es intangible. Mientras los días pasan y mis preguntas no encuentran respuestas, me sumerjo en la incertidumbre diaria que me permite caminar sin ningún peso, me enfocan en mi presente, que es sin duda, lo único que tengo. ¿Qué hay después? ¿Después de que? ¿Qué es después? ¿Cuándo es después? ¿Después? ¿Realmente existe un después? ¿O solamente lo necesitamos para sentirnos un poco mejor del vacío que nos ha dejado este contexto?
Pequeña reflexión sobre la vida después, para las paredes de UNLP Bellas Artes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario