Me hice amiga de la muerte, es mi nueva compañera y lo tengo que admitir, me acompaña día a día, y me recuerda, que sin ella no puedo caminar, ni tampoco dejarla andar. Me hice amiga de la muerte y ahí esta, ayudándome a caminar este camino que me queda de andar, tan estrecho y corto le suplico, que no me deje mas acá. Me dice que tiene un secreto, la sabiduría absoluta para aprender a volar, para que yo termine mi andar, que yo de tanta desearla me estoy olvidando lo mas importante, no me terminé de desaferrar, entonces le digo que estoy en proceso, que estoy llegando al final, que no me olvide ni se vaya, que yo ya estoy por llegar.
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