Cuando alguna vez hablé que en cada transformación voy dejando formas de ser
Está vez quedó nuevamente el vacío de la perdida
Vaciarte por dentro literalmente se siente doblemente el vacío
Nunca imaginé vivir exactamente lo mismo
Con todo el dolor que costó recuperar tantas perdidas de golpe
Perdón por no darles la vida
Gracias por enseñarme que mi cuerpo es mi fuerte
Prometo en otra vida darles el lugar que se merecen
O quien dice capaz el destino nos cruze con otro traje
Las grietas del techo mientras me desangró me hacen acordar a mis heridas
Así como las maderas me cuentan sus historias, sus sequías, las humedades y las heridas por el fuego
Yo estaba tan llena de grietas que cualquiera que me mirara a los ojos podía verlas
No hay comentarios:
Publicar un comentario